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[ESPERANZA AGUILAR VDA. DE CASTILLO Y CONCHA C. APACIBLE](https://lawyerly.ph/juris/view/c28fc?user=fbGU2WFpmaitMVEVGZ2lBVW5xZ2RVdz09)
{case:c28fc}
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[ GR No. L-699, Sep 30, 1946 ]

ESPERANZA AGUILAR VDA. DE CASTILLO Y CONCHA C. APACIBLE +

DECISION

77 Phil. 451

[ G.R. No. L-699, September 30, 1946 ]

ESPERANZA AGUILAR VDA. DE CASTILLO Y CONCHA C. APACIBLE, RECURRENTES, CONTRA IÑIGO S. DAZA, JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA DE BATANGAS, Y MARIA CASTILLO, RECURRIDOS.

D E C I S I O N

PABLO, J.:

In una peticion original de certiorari y prohibition de 16 paginas presentada por Esperanza Aguilar Vda. del finado Vicente H. Castillo y Concha C. Apacible, ex-administradora del intestado del mismo, Expedients No. 366 del Juzgado de Pri-mera Instancia de Batangas, piden las recurrentes qua este Tribunal espida (1) una orden al recurrido Hon. Juez Daza para que apruebe y de curso al expediente de apelacion preventado por ellas apelando contra las Ordenes de fecha Diciembre 27, 1945 y Enero 9 y 17, 1946 y (2) otra orden para que diciio Juez desista de continuar actuando en el abintestato del finado Vicente H. Castillo.

Los recurridos, en su contestacio's, no interponen defensa en cuanto a la orden de Diciembre 27, 1945; alegan que la orden de Enero 9, 1946 no es apelable; que la orden de Enero 17, 1946 es interlocutoria e inapelable y que el Hon. Juez la dicto en el ejercicio de su sana discrecion.

La orden de Enero 9, 1946 dispone que la ex-administradora judicial Concha C. Apacible entregue a la actual administradora Maria Castillo la pension aliBienticia de los menores Federico, Ester, Elvira y Eduardo, que asciende a la cantidad total de P5,800.00 dentro del tenaino de diez dias despu de notificada de la orden, y, en caso contrario, su fianza y sus bienes muebles sern eje-cutados. Esta orden es, sin duda alguna, final, y, por tanto, apelabls: constituye un pronunciamiento definitive an cuanto a su fianza y bienes muebles; puede ser privada ella de tales bienes, sin necesidad de otra orden judicial (49 Jut. 111., 173)

"'* * *Any order, judgment, or decree of tne probate court capable of being enforced, or taking effect without further order, may be appealed from (Woemer, The American Law of Administration, Vol. 3, 1860-61." (Co Ho contra Abeto y Sy Oa, 72 Phil., 67.)

La orden del 17 de enero, 1946 autoriza a la administradora Maria Castillo a contraer una deuda que no exceda de P10,000 poniendo an garantia una porcion del terreno que esta bajo su administracion. Esta orden es tembien apelable; es final, definitiva y, afecta los derechos esenciales de las partes apelantes: puede eternizar la administracion de los bienes intestados en perjuico de los herederos.

Los articulos 2 y 7 de la Regla 90 disponen como puede un administrador vender o hipotecar los bienes, bajo administracion. En la orden contra la cual se desea apelar han sido debidamente notificados de la vista de la mocion; sila hipoteca se hace en beneficio o en perjuicio de los herederos. La hipoteca, si garantiza el pago de una cantidad considerable, puede obstaculizar la pronta liquidacion y distribucion de los bienes del intestado. Una hipoteca por tiempo indefinido, otorgada por un administrador mal aconsejado, puede poner en bancarrota el intestado en perjuicio de los herederos, especialmente cuando el juez no permite la apelacionbajo la creencia de que la orden es interlocutoria.

El aritculo 1, parrafo (e), Regla 105 dispone que una persona interesada puede apelar de la orden, en actuaciones sobre liquidacion de bienes de difuntos, que constituyere una determinacion definitiva y final en el Juzgado a quo de los derecho del apelante, y el parrafo (f) permite tambien la apelacion si la orden es definitiva y afectare los derechos esenciales del apelante.

La apelacion es parte esencial de nuestro sistema de procedimiento, cuya interposicion los jusgados no deben obstaculizar sino mas bien facilitar para que no se convierta en derecho illusorio e inutil.

Ordenar al Hon. Juez recurrido que desista de continuar actuando en el intestado del finado Vicente H. Castillo, es paralizar innecesariamente el despacho del expediente, No hay duda que la intencion de las recurrentes es impedir solamente que el juez haga efectivas sus dos ordones discutidas.

La solitud se titula certiorari pero lo que deasan las recurrentes es una orden perentoria de mandamus. En repetidas ocasiones este Tribunal tuvo en cuenta no la forma o el titulo de la accion sino su esencia. (Galao y Fong Lay contra Diaz y Angel Jose Realty Corporation, 75 Phil., 109; 10 Lawyers' Journal, 37.)

Se ordena al Hon. Juez recurrido que apruebe y eleve a este Tribunal el expediente de apelacion desaprobado por el en mayo 23, 1946, y que se abstenga, pendiente la apelacion, de ejecutar sus ordenes de enero 9 y 17, 1946. Las costas pagaran los recurridos.

Moran, Pres., Paras, Feria, Perfecto, Hilado, Bengzon, Briones, Padilla, y Tuason, MM., estan conformes.


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