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[HONESTO CORONEL Y ALEJANDRO BANDA](https://lawyerly.ph/juris/view/c285e?user=fbGU2WFpmaitMVEVGZ2lBVW5xZ2RVdz09)
{case:c285e}
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[ GR No. L- 2151, Nov 05, 1948 ]

HONESTO CORONEL Y ALEJANDRO BANDA +

DECISION

82 Phil. 81

[ G.R. No. L- 2151, November 05, 1948 ]

HONESTO CORONEL Y ALEJANDRO BANDA, RECUNRRENTES, CONTRA BIENVENIDO A. TAN, JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA DE RIZAL, LUCIO M. TANCO, JUEZ DEL JUZGADO MUNICIPAL DE LA CIUDAD RIZAL, EDUARDO M. GABRIEL, SHERIFF DE LA CIUDAD DE RIZAL, Y AGUSTIN DEL ROSARIO, RECURRIDOS.

D E C I S I O N

PABLO, J.:

Los recurrentes piden en una solicitud original de interdicto prohibitorio y avocacion que este Tribunal declare nula y de ningun valor la orden de 8 de Abril de 1948 del Juzgado Municipal de la Ciudad de Rizal que dispone la demolicion de sus casas y la orden de 17 de Marzo de 1948 del Juzgado de Primera Instancia de la provincia de Rizal que denego la peticion de un interdicto prohibitorio preliminar.

Los hechos son los siguientes: En las causas de desahucio Nos. 127, 128, 129, 130, 131, 133, 134 y 135 del Juzgado Municipal de la Ciudad de Rizal por convenio de las partes interesadas se dicto sentencia del tenor siguienter "Que todos y cada 1010 de los demandados reconocen el derecho del denandante expuesto en las demandas y por consiguiente los demandados eston dispuestos en desalojar el terreno del deraandante, pero sujeto a esta condici6n que los demandados desalojaran el terreno del demandante en cuestion en 0 antes del 31 de Diciembre de 1947 sin que estos demandados tenga la obligacion de pagar renta alguna hasta dicha fecha."

En 15 de Karzo de 1948, los recurrentes presentaron una solicitud de injunction y certiorari con una peticion de interdicto proliibitorio preliminar en el Juzgado de Primera Instancia (C. C. No. 63) para impedir la ejecucion de la demolicion de sus casas dispuesta por la orden del Juzgado Municipal de 13 de Febrero de 1948. La niocio de interdicto fuo denegada por el Hon. Juez Tan en 17 de Harzo de 1948 y otra mocion enmendada del mismo tenor rue" denegada en 19 del raismo mes.

En 8 de Abril de 1948, otra ves el Juzgado Municipal de la Ciudad de Rizal ordeno la demolicion de las casas de los recurrentes y estos pidieron la reconsideracion de las serdenes de 17 y 19 de Marzo del Hon. Juez Tan, peticion que fue denegada en 13 de Abril.

En 17 de Abril, los recurrentes presentaron en la escribania de este Tribunal el presente recurso y a pesar de que se ordend la expedicidn de un interdicto prohibitorio preliminar bajo prestacion previa de una fianza de P200.00, los recurrentes no han hecho nada; en 30 del mismo mes, el Juez del Juzgado de Primera Instancia de Rizal sobreseyd la causa No. 463 de interdicto prohibitorio y avocacion fund&ndose en que la segunda orden de demolicion de las casas ya fue1 ejecutada por el sheriff. Esta orden de sobreselmiento ha quedado firine. Como se puede impedir la ejecucidn de una orden ya previamente ejecutada? Por su propia desidia, los recurrentes han perdido ya su derecho, si alguna vez lo han tenido, de pedir una orden de Interdicto.

Si hemos dado curso a la solicitud fue porque habla alegaciones prima facie que justificaban la expedicion de un interdicto prohibitorio preliminar. Puesto que los recurrentes han permitido, sin hacer uso de los remedios legales de que podlan disponer, la ejecucion de la orden del Juez Municipal de 8 de Abril de 1948 y por su abandono permitieron que la orden de sobreseinuento del Juzgado de Primera Instancia en el asunto de certiorari e injunction de 30 de Abril de 1948, haya quedado firine, toda cuestion sobre la legalidad o no de la ejecucn y la consiguiente responsabilidad civil que pudieran tener algunos de los recurridos ya es academica.

Se sobresee la solicitud con costas.

Paras, Bengzon, Tuason y Montemayor, MM., estan conformes.

Moran, Pres., conforme en el resultado.



DISSENTING AND CONCURRING:

FERIA, J.:

I dissent from the ratio decidendi of the decision, but I concur in the dismissal of the petitioner's action.

This is not an action of injunction and certiorari, but of prohibition and certiorari, with a petition for preliminary injunction in order to preserve the status quo of the case during the pendency of the proceeding. The preliminary injunction was granted by this Court, but through the failure of the petitioner to file a bond in time the judgment of the respondent Municipal Judge of Rizal City was executed.

In deciding the merits of the case this Court dismisses the petition on the ground that the order of dismissal by the Court of First Instance of Rizal having become final, and the order oomplained of having been already executed, the execution of said order can no longer be enjoined or prohibited, and the petitioner has lost his right, if any, to secure a preliminary injunction.

The present action, not being an action of injunction nor of prohibition only, with which the decision seems to confuse, but also of certiorari on the ground that the respondent judge exoeeded his jurisdiction in ordering the execution of the order complained of, the execution of said order did not necessarily abate the certiorari proceeding vĀ»hich seeks the annulment of said order, so thatg the petitioner may claim damages if he is entitled to any, from the other respondent. The decision is not therefore in aooordance with law in dismissing the petitioner's action tin the above mentioned ground. The decision may be dismissed, however, on a different ground. The petitioner had originally filed a special civil action of certiorari and prohibition with the Court of First Instanoe of Rizal against the Municipal Judge of Rizal City, and the said Court of First Instance dismissed the petition. But the petitioner, instead of appealing from the decision of this Court, has filed the present original action of certiorari and prohibition.

The law does not allow the filing of two original special civil actions, one with the Court of First Instance and another with the Supreme Court which has concurrent jurisdiction with the former to take cognizance of such an aotion, as we have already held in several cases decided by this Court. And the reason is that, otherwise, the party may proceed with the case in the court which has rendered or may render a decision favorable to him and dismiss the other, or both courts may render two contradiotbxy decisions. The only proper step for the petitioner to have taken in the present case was to appeal from the decision of the Court of First Inatance.

The petition is therefore dismissed with costs.

PERFECTO AND BRIONES, JJ.:
We concur in this opinion.
Se sobresee la solicitud.


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